La sociedad está cambiando. El ritmo de vida cotidiano y la incorporación de la mujer
al mercado laboral no permiten que en muchos hogares nuestros pequeños,
mayores, discapacitados y enfermos reciban la atención que debieran.
Las obligaciones de la familia se han multiplicado y debemos recurrir al trabajo de
profesionales que nos garanticen que nuestros seres más queridos y
necesitados se encuentren en buenas manos.
En el año 2016 habrá en España 7.600.000 ancianos.
El 90% de los ancianos institucionalizados lo están por
falta de alternativas.
El 30% de los ancianos ingresados en centros de larga
estancia podrían estar en casa con ayudas mínimas.
Un 65,5% de nuestros mayores piensa que los servicios
asistenciales más adecuados para ellos son los
servicios domiciliarios.
(Fuente: II Asamblea Mundial sobre el envejecimiento. Madrid 2002.)
Algunos datos de interés:
La idea es mejorar la calidad de vida de personas que, por su edad, por su discapacidad o por su |